La masiva convocatoria fue impulsada por la firma Cabaña Santa Marta, un supermercado y distribuidora mayorista de alimentos que planifica la inauguración de su quinta sucursal a mediados de noviembre en un predio ubicado sobre la calle Reconquista al 500, a pocos metros de la Ruta 205 y la intersección con Sargento Cabral.
Para intentar asegurarse un lugar entre los primeros de la fila, muchos de los aspirantes acamparon e hicieron guardia en el lugar desde la noche anterior y las primeras horas de la madrugada.
La compañía había anunciado la búsqueda a través de sus redes sociales, citando a los interesados a presentarse a partir de las 8 de la mañana con documento de identidad, CV impreso y un formulario de inscripción digital. Ante la dificultad de muchos postulantes para completar el registro en línea, la firma sumó planillas en papel para ser completadas de forma presencial.
Con el objetivo de agilizar la atención de los vecinos llegados de distintos puntos de la zona sur del conurbano, la distribuidora desplegó un operativo con 12 mesas de entrevistadores, encargados de realizar un primer filtro rápido de las solicitudes.
Perfiles variados
La búsqueda convocó a perfiles variados con distintos niveles de formación y experiencia laboral previa, abarcando diversas áreas operativas de la futura sucursal: atención al público, fiambrería, línea de cajas, depósito, tareas de carga y descarga, limpieza, mantenimiento y encargados de sector.
Requisito indispensable
El único requisito indispensable informado por la empresa fue ser mayor de 18 años, un criterio amplio que atrajo desde jóvenes en busca de su primer empleo hasta adultos mayores desempleados. Los anuncios publicados previamente en las redes de la empresa no precisaban los montos salariales o condiciones definitivas de contratación, factores que terminaron alimentando la masiva concurrencia que rodeó varias manzanas de Ezeiza.
