A través de un comunicado, la administración bonaerense manifestó su acompañamiento al intendente David Angueira y a toda la comunidad del partido, que ve en peligro una fuente de empleo esencial para la región.
La base, que actualmente da trabajo a 185 civiles y 300 militares, constituye el principal motor económico del distrito. Su desmantelamiento progresivo no solo impacta en el entramado laboral, sino que también hiere un símbolo histórico y cultural con más de un siglo de arraigo local.
Por eso, la Provincia respaldó la iniciativa municipal de conformar una Mesa de Defensa de la Base, con participación del personal, sindicatos, instituciones y fuerzas políticas del Concejo Deliberante.
Además, el gobierno bonaerense reclamó al ministro de Defensa, Carlos Presti, que atienda los pedidos de audiencia ya cursados desde el municipio. En su pronunciamiento, la Provincia reafirmó la necesidad de sostener la plena operatividad de la base, tanto para preservar los puestos de trabajo como para resguardar un patrimonio que forma parte de la identidad de la región
