El sistema de premios establece que el campeón se llevará 50 millones de dólares —la cifra más alta en la historia de los mundiales—, mientras que el subcampeón recibirá 33 millones, el tercer puesto 29 millones y el cuarto mantendrá los 27 millones ya asegurados.
La diferencia entre avanzar de cuartos a semifinales es de ocho millones, y el salto del cuarto al tercer puesto suma dos millones adicionales.
Además del premio por rendimiento, cada selección recibió 1,5 millones de dólares antes del torneo para gastos operativos de preparación y logística, y un mínimo de 10,5 millones por participación en fase de grupos.
Argentina, que en Qatar 2022 se embolsó 42 millones como campeona, verá este año un incremento del 19% en el premio para el ganador respecto de la edición anterior, mientras que los montos mínimos también subieron para todos los participantes.
La FIFA transferirá los fondos a cada federación una vez finalizado el certamen, y será la AFA la encargada de distribuir internamente el dinero entre jugadores, cuerpo técnico y áreas involucradas, según los porcentajes acordados previo al inicio del Mundial
