El jefe comunal trazó un diagnóstico claro sobre los desafíos internos del espacio y la necesidad imperiosa de articular una oferta política sólida que pueda hacer frente al modelo impulsado por el actual presidente, Javier Milei.
Achával se mostró confiado en la capacidad del justicialismo para dirimir sus diferencias históricas en los momentos de definición electoral. Con un tono que apeló a la mística del movimiento, señaló que las discusiones profundas son parte de la naturaleza del peronismo, especialmente cuando transita por la oposición, y subrayó que la síntesis de esas discrepancias encontrará su cauce natural en el proceso de armado de listas. «La unidad es la mejor alternativa», enfatizó.
En materia de estrategia electoral, el intendente no eludió el debate sobre el desdoblamiento de los calendarios. Recordó que en la elección de medio término apoyó la separación de los comicios provinciales de los nacionales, una jugada que, a su criterio, permitió generar alternativas en más de un centenar de municipios.
Sin embargo, demostrando una visión pragmática, no descartó la posibilidad de una elección concurrente en el futuro, argumentando que la provincia de Buenos Aires, por su peso específico, debe ser un actor central en la discusión del modelo nacional, y que ambos esquemas pueden ser válidos según el contexto político imperante.
El llamado de Achával trasciende la mera estrategia electoral: en sus palabras, el peronismo tiene la responsabilidad histórica y política de erigirse como la antítesis del proyecto de la Libertad Avanza.
Insistió en que la alternativa debe ser federal, productiva y con el trabajo como eje vertebral, contraponiendo esa visión al discurso dominante del oficialismo nacional. Se trata, según su perspectiva, de ofrecer un horizonte de desarrollo y justicia social que contraste con las políticas actuales.
Paralelamente a este llamado a la unidad, en los pasillos de la política provincial se ha reavivado una discusión que afecta directamente a Achával y a otros 79 jefes comunales: la posibilidad de extender los mandatos para los intendentes.
Frente al límite de dos reelecciones consecutivas vigente, comenzó a circular una propuesta que delega en los Concejos Deliberantes, mediante el voto de dos tercios de sus miembros, la habilitación para que los jefes comunales puedan competir por un tercer período.
