Femenía aseguró que las mediciones de la entidad muestran un retroceso sostenido. “Tenemos, de acuerdo a nuestras mediciones, de los últimos quince meses, catorce meses de caída”, afirmó. Además, alertó por el aumento del endeudamiento de las familias y los atrasos en los pagos.
El representante de CAME explicó que la situación actual se suma a una etapa previa de debilidad. Según recordó, el consumo acumuló 24 meses consecutivos de caída durante los dos últimos años del Gobierno anterior. Sin embargo, señaló que el ajuste posterior profundizó las dificultades para la economía cotidiana.
Femenía destacó que la caída del consumo impacta directamente sobre el comercio, el empleo y las pymes industriales. “El consumo mueve mucho el empleo y el comercio”, explicó, y agregó que cuando cae la demanda en los locales, también disminuye la actividad de las industrias que dependen del mercado interno.
El vocero de CAME además advirtió por el atraso de los salarios y su impacto sobre las ventas. Según explicó, en el sector comercial existe un retraso cercano al 10% o 12% desde el inicio de la actual gestión. En ese contexto, señaló que la menor capacidad de compra termina afectando nuevamente a los comercios.