A poco más de cinco semanas del inicio de la guerra que enfrenta al eje Estados Unidos-Israel contra la República Islámica de Irán, el presidente Donald Trump lanzó una durísima amenaza contra el país persa. “Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás”, aseguró Trump en Truth Social.
“No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá”, sentenció el presidente estadounidense. Luego de este apocalíptico mensaje, el jefe de Estado de EE.UU. se explayó con crípticas palabras sobre el futuro de Irán al hacer referencia a un “cambio de régimen total" en ese país, donde "prevalecen mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas", vaticinó Trump. "Tal vez pueda suceder algo revolucionario maravilloso, ¿quién sabe?” , se preguntó.
“Lo descubriremos esta noche, en uno de los momentos más importantes de la larga y compleja historia del mundo. 47 años de extorsión, corrupción y muerte llegarán a su fin. ¡Dios bendiga al gran pueblo de Irán!”, invocó el magnate dueño de la red social donde emitió este lúgubre mensaje mientras continúan los bombardeos de ambas fuerzas militares.

Las contundente advertencia del presidente norteamericano se produce luego de que Washington diera por terminado el plazo para las negociaciones con Irán. La Casa Blanca desestimó la última propuesta presentada por ese país para poner fin a la guerra. El plan iraní, que planteaba un cierre definitivo del conflicto, fue considerado "insuficiente" por el gobierno de los Estados Unidos, en un contexto de máxima tensión y amenazas de una escalada militar sin precedentes.
EE.UU endureció su postura frente a Teherán y descartó la contrapropuesta que había sido enviada a través de canales diplomáticos indirectos. Según trascendió, el plan de Irán incluía diez puntos clave orientados a un final permanente del conflicto, pero no contemplaba un alto el fuego temporal, una condición que había sido impulsada desde Washington y sus aliados.
El propio Trump calificó la iniciativa como "significativa, pero insuficiente", y dejó en claro que no alcanza con gestos parciales en medio de una guerra que escala desde fines de febrero. La respuesta estadounidense llega en un momento crítico, marcado por negociaciones contrarreloj y contactos indirectos que involucran a varios actores regionales. Poco antes, había sido Irán quien rechazó una nueva propuesta de Estados Unidos.