Según testimonios recogidos por el medio local, El Civismo, la noticia tomó por sorpresa al personal, que había desarrollado sus tareas con absoluta normalidad durante todo el día. «Trabajamos como cualquier otro día y a la noche me llamó un compañero para avisarme que la empresa cerraba.
Nunca nos dijeron nada», relató un empleado con décadas de antigüedad. La compañía se comunicará con los trabajadores para coordinar los trámites de despido, según confirmaron fuentes del sector.
El cierre de Enzimas se suma a una serie de golpes que viene sufriendo el entramado productivo local en un contexto de retracción del consumo, desaceleración industrial y crecientes dificultades para sostener los niveles de producción y empleo.
La planta lujanense, que había logrado mantener su actividad a lo largo de más de tres décadas, no pudo sortear el impacto de la crisis económica que atraviesa el país.
