De acuerdo al análisis, el rubro de Servicios de transporte y almacenamiento lidera la caída relativa con un retroceso del 16% en la cantidad de empresas. En tanto, el sector de Servicios inmobiliarios perdió 2.384 empleadores, en línea con la retracción de un mercado afectado por la caída del poder adquisitivo.
Sin embargo, el dato más significativo es la destrucción de 76.818 puestos de trabajo registrados, una baja del 3,6% del empleo formal en el distrito. Cuatro rubros explican el 83% de los puestos destruidos: construcción (-8.372 empleos); administración pública, defensa y seguridad social (-34.325 empleos); transporte y almacenamiento (-14.482 empleos); e Industria manufacturera (-13.003 empleos).
El análisis por tamaño de empresa muestra una dinámica regresiva en distintos niveles. Por un lado, los empleadores más pequeños -sobre todo aquellos con un solo trabajador- fueron los más afectados en términos absolutos, con 856 cierres.
Por otro lado, las empresas medianas-grandes (entre 1.501 y 2.500 empleados) registraron la mayor caída porcentual, con una baja del 25,4%. A su vez, las compañías de más de 5.000 trabajadores concentraron la mayor pérdida de empleo, con 34.907 puestos eliminados.
Mientras desde el plano nacional se destacan los avances en materia fiscal y la gestión porteña sostiene un discurso de recuperación, los indicadores productivos muestran un escenario de retroceso. La pérdida de casi 77 mil empleos formales en dos años tiene un impacto directo en las condiciones de vida de la población.
Con sectores estratégicos como la industria y la construcción en caída, y con la enseñanza como uno de los pocos rubros que mostró crecimiento (+9.621 trabajadores), las perspectivas hacia 2026 aparecen condicionadas.