El dictamen de mayoría fue el de La Libertad Avanza que contó con el aval del Pro, el radicalismo, Karina Banfi de Adelante Buenos Aires, la santafesina Gisela Scaglia y el rionegrino Sergio Capozzi. En disidencia, lo hicieron Pablo Farías y José Núñez de Provincias Unidas; y los misioneros Alberto Arrúa y Oscar Herrera Ahuad de Argentina Federal.
Por su parte, la mendocina Lourdes Arrieta presentó uno en minoría, al igual que Esteban Paulón en conjunto con los cordobeses Carlos Gutiérrez y Juan Brügge. Unión por la Patria también elevó su propio despacho como lo hizo el Frente de Izquierda con la rúbrica de Myriam Bregman, el único en rechazo.
En la previa del plenario de comisiones, la mesa chica del bloque de La Libertad Avanza recibió a los aliados del Pro, el MID, Producción y Trabajo, Adelante Buenos Aires y a los jefes de bancada de Argentina Federal y Provincias Unidas para sellar la confección del dictamen que se terminó firmando en el Anexo C del Palacio Legislativo.
El despacho elaborado por el oficialismo, en acuerdo legislativo con las bancadas aliadas, incorpora al Ministerio de Seguridad dentro del Consejo de Seguridad Nacional. El texto enviado por el Poder Ejecutivo solamente comprendía al presidente de la Nación, a los ministros de Relaciones Exteriores, Defensa y Economía, a la Secretaría de Inteligencia y a la secretaria de Lega y Técnica.
A partir de esto, el oficialismo dio lugar al pedido de creación de la Comisión Bicameral de Seguimiento de Asuntos de Seguridad Nacional. La misma quedará habilitada a requerir informes del nuevo organismo y se compondrá por ocho integrantes (cuatro por cámaras).
Otro de los cambios establecidos es la reducción a las sanciones contra las compañías vinculadas a la explotación de la Cuenca Malvinas. Esta baja en las multas conglomera, también, a las firmas asociadas en otros proyectos de explotación hidrocarburífera.
Por pedido de los bloques dialoguistas, fue modificado el artículo que proponía sancionar con penas de 5 a 12 años de prisión a quienes, por cuenta, orden o financiamiento de un Estado extranjero, alteren procesos electorales o manipulen la opinión pública. El agregado al texto dictaminado excluye explícitamente al periodismo, la investigación académica, la actividad diplomática y la representación abierta de intereses.
Legisladores presentes en la cumbre del oficialismo y los aliados revelaron a este medio que está latente la posibilidad de llevar al recinto este tema, recién el 18 de noviembre junto a la Ley de Presupuesto. Sin embargo, los más optimistas dejaron abierta la posbilidad de ir al hemiciclo el jueves 12 de noviembre, al término de la visita del Papa León XIV.
La primera en tomar la palabra en Unión por la Patria fue Agustina Propato, vicepresidenta de la Comisión de Defensa Nacional. En primera instancia, reclamó conocer el dictamen de mayoría que se terminó firmando y luego, recordó que el presidente Javier Milei presentó este proyecto de ley "haciendo un llamado por 'la unidad nacional'".
Minutos después, Juan Grabois calificó la firma del dictamen de ser “una infamia llamativa”, y enumeró una serie de críticas en contra de la iniciativa: “Hay un riesgo inminente con las petroleras, pero de la cuestión pesquera y la cuestión turística no dice nada”.
Del lado de La Libertad Avanza, el diputado tucumano Federico Pelli defendió el texto y añadió: “Esta norma fortalece las herramientas para sancionar la explotación ilegal de nuestros recursos y aborda la arquitectura institucional de nuestro sistema de defensa y de seguridad nacional”, y remarcó que “no alcanza con hablar de soberanía sin las capacidades materiales para sostenerla”.
Sin nombrar a Santiago Caputo, Germán Martínez -titular de bloque de Unión por la Patria- arremetió contra el asesor presidencial: "Podríamos tener una mejor ley por unanimidad, pero un capricho de un 'pendejo' genera estas cosas para que le vaya a vender a no sé a qué amiguito en Estados Unidos a través de otro mafioso, dedicado a los transportes de aviación, y le genera un problema al Congreso".