Estos circuitos están dedicados específicamente a atender pacientes con sospecha o diagnóstico confirmado de dengue. De esta forma, la Guardia médica puede continuar atendiendo sus patologías habituales.
El protocolo consta de cuatro pasos. Primero, se realiza la admisión del paciente y se registra su información. Después, se le acompaña a una sala de espera donde médicos y enfermeros lo atienden, realizando un examen clínico y proporcionando hidratación local si es necesario, ya que la deshidratación es común en estos casos. Luego, se llevan a cabo los estudios de laboratorio, incluyendo la extracción de sangre para analizar los niveles de plaquetas y determinar la gravedad. Finalmente, se programa una reevaluación dentro de las 48 horas siguientes.
Si se presentan síntomas como fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular y articular, sarpullido, náuseas y vómitos, en primera instancia no hay que automedicarse sino mantenerse hidratado y luego consultar al médico.
Una vez que la persona fue diagnosticada con dengue, debe prestar atención a los siguientes síntomas, sobre todo una vez que disminuye la fiebre: