Nuria Giniger, investigadora del CONICET y vocal del Consejo Directivo de ATE Capital, denunció en diálogo con Radio Universidad de la UNLaM, que la situación no se trata de un mero ajuste: «Estamos hablando de un ataque destructivo. No es solo un ajuste, no es un achique, es una destrucción del sistema científico tecnológico», afirmó, señalando que el impacto alcanza a las universidades públicas, el CONICET, el INTI y el INTA, entre otros organismos.
La investigadora alertó sobre la fuga de personal altamente calificado hacia el sector privado o al exterior, producto de la falta de financiamiento. «Recuperar a todos esos trabajadores tan bien formados no es fácil», advirtió, y agregó que muchas líneas de investigación quedan truncas por falta de recursos.
Giniger puso en valor la inversión estatal en la formación de científicos y técnicos, y subrayó que «la sociedad argentina tiene derecho a recibir los frutos de la investigación científica».
La convocatoria, según destacó, logró una amplia articulación entre organizaciones sindicales, agrupaciones políticas del sector científico, las dos CONADUS y otras entidades, e incluso contó con el apoyo de organizaciones de jubilados.
«Que estemos todos juntos para esta marcha le da potencia», afirmó, y remarcó el rol central de los sindicatos en la organización de la lucha: «Esa organización es más eficaz cuando hay un sindicato que cuando no lo hay». La movilización, concluyó, es un mensaje de que «el pueblo argentino está dispuesto a defender su soberanía científico-tecnológica»
