Tras varios de esos encuentros buscan que confluyan a fin de mes en una gran cumbre de la UCR. Critican la gestión del Gobierno y también el momento del radicalismo y sus miembros que los ven sin aspiraciones. “Hay un exceso de vocación de poder chiquito, contamos con 500 intendentes y 5 gobernadores pero no tenemos relevancia política. Es un problema de conducción que nos lleva a la irrelevancia”
Suelen sumarse además de Sanz, Jesús Rodríguez, Marcelo Stubrin, Facundo Suárez Lastra, entre otros. “El radicalismo tiene que ser parte del armado de una opción distinta, claramente opositora que sea muy diferenciada de la alternativa del peronismo”, resumen.
El objetivo es en una segunda instancia convocar a otros espacios críticos- por fuera del peronismo- como la Coalición Cívica de Elisa Carrió y dirigentes del PRO alejados del “seguidismo a Milei”. Apuntan a una coalición similar a la que gobierna Santa Fe, dónde convive desde el socialismo hasta el PRO. Al plantear nombres posibles aparecen las dificultades. Los miembros consultados toman distancia de los movimientos de Emilio Monzó con Miguel Ángel Pichetto, también de Facundo Manes y otros referentes del radicalismo como Emiliano Yacobitti y Daniel Angelici.