Ante más de doscientas personas, Alconada Mon indicó que cuando hizo las revelaciones sobre el pasado del Presidente, éste lo llamó «sorete, ensobrado, esbirro y retardado mental» y luego mandó a distribuir fotografías falsas suyas, en las que aparecía «golpeado y esposado».
«Me gusta lo que hago, me siento útil. Parte de lo que hace el periodismo, una parte, es un servicio público – recalcó – y por eso me siento bendecido»
Concretamente sobre el actual gobierno, dijo que le preocupa la institucionalidad. «Mile – expuso -, tiene luces y sombras: por un lado controló la inflación, las calles y el déficit fiscal, ordenó las cuentas públicas y aumentó las reservas».
«Pero por el otro – acotó crítico -, no disminuyó la pobreza ni la desigualdad social, ni mejoró la economía y sus comentarios sobre educación pública y cuestiones de género, no son los de un libertario, sino los de un reaccionario«.
Por eso, recalcó, le resulta «inquietante» el futuro de la Argentina. «Si ahora que le está yendo aceptablemente bien, Milei hace los comentarios que hace, ¿qué puede pasar después de las próximas elecciones, si le va muy bien o muy mal? Los que somos abogados – expresó -, sabemos que varios artículos del DNU original eran inconstitucionales».
Alconada Mon observó un panorama no muy claro. «Se imaginan – dijo – a un Milei, que ahora no tiene casi legisladores, empoderado en octubre, o perdiendo las elecciones». Tras lo cual indicó que en la actualidad el Presidente «no tiene a Superman como oponente. Lo enfrentan Drácula, Frankestein y algún estúpido con un calzoncillo arriba del pantalón».
Ameno y feliz, se refirió a la novela en la que rescata la labor del jefe policial Juan Vucetich, se definió como un «manya papeles» (es abogado) y reconoció que como analista político «soy un zapato». Contó que luego de ser corresponsal en Estados Unidos, le preguntaron sobre las perspectivas de que Donald Trump alcanzara la Presidencia, y contestó: «De ningún modo».
Luego, empero, indicó que Estados Unidos tiene una costa exterior, entre la que incluyó los premios Oscar, y otra del interior profundo, la «de los gringos redentores» que participaron de diferentes guerras «para sacar a patadas a todos».
En tal sentido, señaló que Trump encarna esa visión y plantea: «esta es mi verdad, me importan tres carajos México o Canadá, y afirma córrete o te paso por arriba».
La exposición abarcó varios tópicos, entre ellos sus inicios como periodista y la pasión que siente por el fútbol y Estudiantes de la Plata. «Hay que bancarse las patadas», indicó, aunque – claro – se corrió de la cancha si el partido incluye a los narcos.