04/02/2026 - ECONOMÍA
LA INFLACIÓN REAL SE ESCONDIÓ

El IPC no es un número más. Es la base sobre la que se toman decisiones de política económica y, sobre todo, sirve para ver cuánto se deteriora el poder de compra de la gente. Además, es una referencia central para medir pobreza e indigencia. En Argentina convivían dos metodologías posibles. La que se usó hasta ahora toma como base los hábitos de consumo de 2004-2005, mientras que la nueva —que quedó en pausa— actualizaba las ponderaciones y reflejaba mejor en qué gastan hoy los hogares. .....LEER MÁS ...


La canasta vieja le da más peso a rubros como Salud, ropa, bebidas alcohólicas, tabaco y alimentos. La nueva, en cambio, ponía el foco donde hoy duele más el bolsillo: comunicación, vivienda, servicios, luz, gas y agua, y transporte.


Estos rubros iban a tener ponderaciones mucho más altas, con subas cercanas al 85% en comunicación38% en vivienda y servicios y 24% en transporte respecto de la canasta actual.


Este cambio no era menor. Según la canasta que se use, la inflación acumulada cambia fuerte. Con la canasta vieja (2004): 8.087% de inflación acumulada entre 2018 y diciembre de 2025. Con la canasta nueva: 8.956% en el mismo período.


La diferencia es de 869 puntos porcentuales, explicada sobre todo por los tarifazos y subas en servicios, transporte y comunicación desde fines de 2023. Las dos mediciones muestran inflación descontrolada, pero la nueva deja todavía más expuesto el golpe real al bolsillo.


El deterioro del ingreso se ve clarísimo en el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). Entre 2018 y 2025, el salario mínimo subió 3.637%, pero eso es casi un 50% menos que la inflación acumulada. Resultado: hoy el salario mínimo compra apenas la mitad de lo que compraba en 2017.


Con la nueva canasta, esa diferencia que antes no se veía —los 869 puntos— sí se siente en la vida cotidiana, aunque no figure en los números oficiales. Sin una recomposición real de salarios, la caída del poder adquisitivo queda al desnudo.


Si el SMVM hubiera acompañado al IPC actualizado desde 2018, hoy no sería de $334.800, sino de $793.542,47. Dicho de otra forma: el salario mínimo perdió un 137% de poder de compra tomando como referencia la inflación real medida con la canasta nueva.


Algo parecido pasa con el RIPTE (salario promedio de trabajadores registrados): ajustado por el IPC actualizado, debería rondar los $1.997.035, un 23% más que el valor actual de $1.611.851.


En enero de 2026, el SMVM es de $341.000. El Gobierno además fijó aumentos programados hasta agosto de 2026, que lo llevarían a $376.600, sin atarlo a la inflación.


El problema es que con precios subiendo más rápido, este esquema anticipa una nueva pérdida del poder adquisitivo, sobre todo para quienes están cerca del piso salarial.


Según la Fundación Éforo, desde diciembre de 2023 hasta agosto de 2026, el aumento nominal del SMVM será de 141%, pero solo entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 la inflación ya fue del 182%. Incluso antes de llegar a agosto, la pérdida real ronda el 23,5%, y puede ser mayor si la inflación sigue.


Con este esquema, el salario mínimo queda apenas por debajo de la línea de pobreza. En diciembre de 2025, una persona necesitaba $423.532 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT). El SMVM ni se acerca.


En la práctica, el salario mínimo se va casi todo en servicios básicos: luz, gas, agua y comunicaciones. No alcanza para cubrir alimentación adecuada, transporte, salud, educación o un mínimo de esparcimiento.


Para un hogar tipo, según el INDEC, hacen falta cuatro salarios mínimos solo para cubrir la CBT. Eso deja en evidencia que el salario mínimo dejó de cumplir su función básica: garantizar condiciones mínimas de vida.


Actualizar la metodología del IPC no era un detalle técnico, sino una oportunidad para ver con claridad la verdadera inflación y la caída real de los salarios en los últimos ocho años.


Sin una recomposición genuina de ingresos —que en el caso del SMVM debería rondar el 120%— cualquier indexación futura solo sirve para congelar salarios en un piso histórico, prácticamente por debajo de la pobreza.



EL CARTERO DE PINAMAR
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Edición: Miercoles 04 de Febrero de 2026 NÚMERO
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