Luego de un inicio de semanas de alta presión, que derivó en una nueva suba de encajes remunerados del BCRA y en una suba de tasas hasta el 75,66% para las Lecaps a 1 mes, el dólar anotó dos jornadas consecutivas de paz. El jueves cerró con la cotización del spot mayorista en $1.333, lo que implicó una caída del $16,50 respecto al cierre del miércoles, jornada en la que la intervención del Central en futuros durante los últimos 20 minutos ya había motorizado una baja de $7 en el spot. El BCRA vendiendo futuros siguió siendo el protagonista del jueves. El plan oficial explicitó que la supertasa y la intervención en las coberturas será sostenible siempre y cuando haya triunfo del oficialismo en las elecciones.


Lo detalló el director del BCRA Federico Furiase, al menos en cuanto a lo que a tasa se refiere: “Como explicaron detalladamente el Presidente y el ministro de Economía, la suba endógena (determinada por el mercado) y transitoria de las tasas de interés (el precio de trasladar consumo presente hacia el futuro) obedece al aumento de la percepción de riesgo frente a una oposición que intenta golpear (sin éxito) el ancla fiscal. ¿Es sostenible? Claramente. La suba de tasas es transitoria y concentrada principalmente en las tasas de cortísimo plazo. Dicho movimiento se corregirá luego del triunfo de LLA en las elecciones de medio término”.


El economista del Obsrvatorio de Políticas para la Economía Nacional (OPEN) Federico Machado respondió al respecto: “Creo que una sostenibilidad partiendo de la base de un buen resultado electoral, es un oxímoron. Si el resultado fuera peor al esperado por el mercado, el Gobierno deberá decidir entre mantener la política de apretón monetario extremo con consecuencias muy duras para la sostenibilidad fiscal y para la actividad, o liberar liquidez y sostener a muerte la banda superior vendiendo reservas (las brutas superan la base monetaria, pero las netas cubren el 25% de la misma en el techo) con riesgo de que la corrida se traslade a desarme de LECAP y esos $23 billones que hoy son 'buffer' se conviertan en 'combustible'”.


En cuanto al uso de dólar futuro, herramienta con la que el Gobierno buscó exitosamente forzar la aparición de oferta en el dólar mayorista para hacer carry trade con coberturas baratas, el jefe de Research del Romano Group, Salvador Vitelli, estimó que la posición vendida del BCRA ya llegó a los USD6.150 millones, un nivel inédito desde noviembre del 2023 (el riesgo es que dispare una gran emisión si la divisa termina por encima de los precios de coberturas en los que interviene el BCRA). Aunque el FMI no impuso un límite cuantitativo a su uso, sí marcó que “las intervenciones en los mercados de dólar futuro seguirán siendo temporales y se limitarán a situaciones de mercado desordenado para evitar la distorsión de las expectativas y la inestabilidad de los precios”. 


Desde el CEPA destacaron que esa transición hasta las elecciones no será del todo sencilla, ya que, solo con el sector privado, el Tesoro enfrentará vencimientos de su deuda en pesos por hasta $16,7 billones hasta las elecciones del 26 de octubre. El miércoles pasado un vencimiento de $7,7 billones llevó al Tesoro, con la intención de evitar una emisión masiva que decante en una salida al dóar, a ofrecer una tasa de interés del 75,66% anual efectivo, nada menos que un 45% por encima de la inflación, pero además 6 puntos por arriba de lo que había tenido que ofrecer dos semanas antes, 15 puntos más que en la licitación de un mes atrás y casi el doble que el tipo de interés de la primera licitación de junio, que fue la última antes del desarme de las Lefis.


Se trata, así, de un panorama complejo, pero que en las jornadas del martes, miércoles y jueves mostró una baja de $29 para el spot mayorista, tras el pico de $1.362 que se había observado en un lunes de furia, a fuera de tasa y dólar futuro.